La batalla es contra nosotros mismos, esperemos que lo que no depende de nosotros se ponga a favor y el resto ya lo pondremos en carrera.
Como es normal, al ser la primera carrera de larga distancia nos entran dudas, ya no hay marcha atrás, la fecha y la hora de salida no es modificable así que no nos queda otra que irnos mentalizando y visualizar en nuestra mente la mejor carrera que hayamos podido disputar para llegar con la confianza suficiente que supone este tipo de carreras. A nivel físico ya lo hemos dado todo lo que teníamos en los entrenamientos por lo que sólo queda reflejarlo a pie y disfrutar de las calles de Santander que será otro de los atractivos de ese día.
Espero con nervios pero con alegría el poder participar en una carrera en la que nunca se me habría pasado por la cabeza y demostrarme a mi mismo que para conseguir algo tan solo hay que iniciar un paso, después añadir otros más, los que sean necesarios para llegar al final del objetivo propuesto. Que sea lo que dios quiera, salga mejor o peor me llevaré un bonito recuerdo. Nos vemos en Santander, bye.

No hay comentarios:
Publicar un comentario