Este es un espacio donde quiero transmitir las sensaciones, emociones y vivencias personales que me aportan los momentos en los que salgo a disfrutar del running. Algunos dicen que engancha, otros que les cambia la vida, yo lo quiero descubrir y para ello necesito vivirlo para contarlo.


domingo, 19 de enero de 2014

CARRETERA Y MANTA

Esta es la cara que se te quedá despúes de finalizar por primera vez la distancia de 20 km, empapado de arriba abajo, con la cara desencajada y con el corazón en la mano. Era un reto personal que tenía en mente realizarlo ya que nunca se me habia pasado por la cabeza hacer esa distancía y teniendo en cuenta que a principios de marzo tenemos acordado participar en una carrera de media maratón por primera vez, me sentía en la obligación de sentir en mis propias carnes lo que podía dar de sí mi cuerpo. 
Llevamos alrededor de 8 meses saliendo dos días por semana a última hora de la tarde y tenemos referencia de tiempos respecto a 10-11 km, pero con eso no es suficiente si lo que pretendes es aumentar el doble de distancia y poder finalizar una media maratón dignamente.
La verdad de toda esta locura reside en descubrir hasta que punto es capaz mi cuerpo de poder asimilar estos cambios, no pretendo tampoco poner al límite mi máquina como pueden hacer personajes del atletismo que dedican su cuerpo y alma diariamente y han hecho del correr su modo de vida. Lo mio es mucho más sencillo, me considero una persona amante del deporte y por ello quiero que lo que me pueda aportar mientras lo siga practicando como hobbie, sean alegrías y experiencias nuevas que hagan conocerme más a mi mismo.
Todos hemos leido y escuchado alguna vez que el cuerpo es muy agradecido y que te devuelve lo que le dás pero hasta que no le pones al cuerpo en la situación que tu le pides no eres consciente de lo que es o no capaz de hacer. 
Hoy me he levantado con la mente puesta en querer completar los 20 km, quizás no era muy consciente de lo que se me venia encima pero a pesar de que se me hayan hecho más eternos que nunca y pasar después una tarde de manta tumbado, la satisfacción de haberlos podido realizar no la cambio por nada, al final va a ser cierto eso que dicen de que la mente tiene más poder de lo creemos y tansolo hay que hacerle un poco de caso. Al dicho popular de querer es poder, en esta ocasión tmbien añadiria que creer es poder.


1 comentario:

Anónimo dijo...

Toda una experiencia